"...Israel sabía perfectamente que era un barco americano. Su objetivo era hundirlo y culpar a Egipto para arrastrar a EE.UU. a la guerra..."
La historia que Estados Unidos nunca quiso contar..
8 de junio de 1967.
En plena Guerra de los Seis Días, el buque estadounidense USS Liberty navegaba tranquilamente en aguas internacionales del Mediterráneo.
Tenía claramente la bandera americana y marcaciones visibles.
De repente, sin previo aviso, aviones de combate israelíes comenzaron a bombardearlo con napalm y ametralladoras.
Luego llegaron los torpederos. Atacaron durante más de una hora, incluso disparando contra las balsas salvavidas cuando los marineros intentaban huir.
34 marineros estadounidenses muertos, 171 heridos. Un ataque brutal y deliberado.
Israel sabía perfectamente que era un barco americano. Su objetivo era hundirlo y culpar a Egipto para arrastrar a EE.UU. a la guerra.
Pero lo más vergonzoso no fue el ataque…
Fue la reacción de Washington.
El presidente Lyndon B. Johnson ordenó encubrir todo. No hubo investigación seria.
Los supervivientes fueron amenazados y silenciados. Y Estados Unidos siguió enviando miles de millones de dólares a Israel como si nada hubiera pasado.
59 años después, la verdad sigue viva.
Israel atacó deliberadamente a su “mayor aliado” y Estados Unidos lo perdonó.
Esta no es solo una historia del pasado.
Es la prueba de que la relación entre ambos países nunca ha sido de igualdad… sino de sumisión.
