miércoles, 26 de agosto de 2026

Terrorismo islámico, y sus patrocinadores.

 

"Financiado por las monarquías del golfo y con una sólida relación con inteligencias occidentales, entre otras la CIA y el Mossad, una vez cumplida la misión asignada, su emir Abu Mohamed al-Golani, que tenía una particular tendencia a arrancar el corazón de sus víctimas y masticarlos frente a cámaras, después de entrar victorioso a Damasco el 8 de diciembre de 2024, sufrió una llamativa metamorfosis..."


al-Golani/al-Sharaa


Siria, el emirato discreto.

Guadi Calvo.*

Todos sabemos que en la larga guerra contra el gobierno del presidente Bashar al-Assad, que comenzó en 2011 y terminó en 2024, se impusieron los fundamentalistas wahabitas, del Hayat Tahrir al-Sham (HTS) (Comité de Liberación del Levante), un grupo armado que emergió de las cloacas del fundamentalismo islámico con el estallido de la Primavera Árabe, y que se conoció en un primer momento como el Frente al-Nusra. Tras coquetear por años con al-Qaeda, terminó prácticamente absorbido por uno de sus desprendimientos: el Daesh.

Financiado por las monarquías del golfo y con una sólida relación con inteligencias occidentales, entre otras la CIA y el Mossad, una vez cumplida la misión asignada, su emir Abu Mohamed al-Golani, que tenía una particular tendencia a arrancar el corazón de sus víctimas y masticarlos frente a cámaras, después de entrar victorioso a Damasco el 8 de diciembre de 2024, sufrió una llamativa metamorfosis, en la que, en vez de convertirse en un “monstruoso insecto” kafkiano, pasó a transformarse en un peligroso pomerania de pelo corto y barba emprolijada. Al que le cambiaron su Kaláshnikov por la Montblanc Meisterstück 149, para volver a llamarse Ahmed al-Sharaa, y asumir la presidencia del país, que acababa de destruir y ahora se disputan Turquía e Israel. Siria o cómo evitar el síndrome de Irak).


Más allá de la tragedia que toda esta aventura ha provocado al pueblo sirio, nada terminó en diciembre de 2024, sino que, si fuera posible, todo ha empeorado para las minorías étnicas y religiosas del país. 

Cargados del lavado de cabeza al que fueron sometidos los muyahidines y al-Golani/al-Sharaa, sus ataques contra las comunidades vulnerables, una vez conquistadas Siria, siguen fuera de control, con una vocación absoluta por la venganza con ataques de grupos paramilitares y turbas organizadas en diferentes regiones del país. Libres de cualquier tipo de represalia judicial. Ya que todo eso ha desaparecido, al igual que cualquier otro derecho ciudadano. Mientras la policía y las fuerzas de seguridad que deberían impedir esos pogroms son los mismos que los organizan.

Desde comienzo de junio, un atisbo de resistencia ciudadana comenzó a expresarse con algunas manifestaciones y protestas, que suelen ser atacadas por francotiradores y reprimidas luego por las fuerzas de seguridad, como en la ciudad oriental de Deir ez-Zor, que más tarde se extendió a otras como Alepo, Idlib, Raqqa, Hama e incluso Damasco, y las siempre fogosas áreas rurales de los alrededores de Homs, cuna de muchas rebeliones a lo largo de la historia siria. En la aldea al-Jaid, en cercanías de la ciudad de Hama, miembros de la comunidad murshidi, una rama minoritaria alauita, denuncian recibir ataques constantes de personeros vestidos de paisano que presumiblemente serían enviados por el gobierno.

En algunas de estas manifestaciones se produjeron reacciones violentas tras la represión de la policía. Según las autoridades, estas manifestaciones habrían sido provocadas por miembros de la minoría alauita, la misma a la que pertenece la familia al-Assad, y que se ha convertido en el blanco preferido de los nuevos amos de Siria.

En Damasco, se han multiplicado las operaciones represivas en los barrios como los de Ish al-Warwar y Mezzeh 86, de mayoría alauita. Tanto sus viviendas como comercios son saqueados e incendiados por enmascarados pagos por el régimen al-Golani. Además, sus viviendas como comercios son saqueados e incendiados por enmascarados pagos por el régimen al-Golani, los que, además de golpear, violar mujeres en algunos casos puntuales, también asesinan civiles solo por la sospecha de haber colaborado con el antiguo gobierno de los al-Assad. Entre los perseguidos también aparecen miembros de la propia comunidad sunita, que no han adherido ciegamente al nuevo régimen.

La represalia violenta contra el resto de las comunidades (drusos, cristianos, kurdos, ismaelitas, una rama de chiíes), además de los alauitas, desde la caída de Bashar al-Assad, ha adoptado formas diversas que van desde las ejecuciones sumarias hasta el vandalismo organizado. Esto ha obligado al desplazamiento forzoso de miles de personas. Esto ha obligado al desplazamiento forzoso de miles de personas, lo que incide también en el retorno de los miles de autoexiliados que desde comienzo de la guerra viven en campamentos de Turquía, Jordania e incluso algunos que pretendían regresar desde Europa.

Estas matanzas teñidas de deudas pendientes surgidas durante los años de la guerra. Están vinculadas a intenciones de realizar una profunda limpieza étnico-religiosa, donde no solo la minoría alauita corre el peligro de ser desaparecida, sino que también apuntan a las otras minorías, de las que no escapan sunitas moderados, como los sufíes y otras escuelas del sunismo.


Barrios y aldeas, etnias y sectas, en el blanco.

La desmesura de la guerra que algunos denominan civil, más allá de que en ella operaron desde el principio, igual que en Libia, mercenarios traídos de muchas naciones del mundo islámico, particularmente llevados desde el sur de Rusia y algunas naciones de Asia Central, generó, como todas las guerras, odios irrefrenables, ya no solo entre las milicias en conflicto, sino entre las poblaciones civiles, que ahora los triunfadores utilizan aquellos odios en beneficio de sus planes de perpetuarse en el gobierno de Siria, para articular como un ariete en combinación con el régimen genocida de Benjamín Netanyahu y sus socios de Washington.

En este contexto, si bien la violencia de represalia posterior a la caída del gobierno de al-Assad, las divisiones intercomunitarias se han trastocado de manera irreconciliable por lo menos a mediano plazo.

El nuevo orden establecido y sus políticas de seguridad, si fuera posible llamar de esa manera a ese sistema delincuencial basado en vendettas y saqueos, que hace sentir a millones de sirios viviendo en un invariable estado de vulnerabilidad, por lo que muchos ya no se avizoran ni siquiera de manera remota un futuro mínimamente previsible.

Las minorías saben perfectamente que carecen de cualquier tipo de protección, repitiendo las experiencias que otros ya vivieron en Kabul, Mosul, Raqqa, Sirte o Derna y otras tantas ciudades que tuvieron la tragedia de caer bajo el control de algún intento de establecer un emirato de connotaciones takfiristas.

Las reiteradas masacres de alauitas, que se realizaron en algunas ciudades de la costa mediterránea como Latakia o Tartus a partir de marzo de 2025, y los enfrentamientos entre beduinos del régimen con grupos armados de la comunidad drusa, autodenominados el Movimiento de Hombres Dignos, en Sweida, el enclave druso en julio del año (Ver: La descomposición de Siria).

Por lo que, en este contexto, quedan totalmente desacreditadas las recientes condenas a muerte dictadas el pasado día diez contra el presidente, Bashar al-Assad, por un tribunal penal de Damasco, junto a una serie de funcionarios de su gobierno y uno de sus primos, Wassim al-Assad. La sentencia, sin ningún viso de legalidad, dictada en ausencia, provocó que el debate acerca de la conveniencia o no de estos tipos de juicio, que tienen mucho de farsescos, carentes de respetabilidad y que en un contexto de normalidad jamás podrían haber tenido lugar. Recordando procesos igual de ilegítimos que sufrieron otras personalidades globales enfrentadas a los intereses sionistas-norteamericanos, como los del actual presidente de Brasil, Ignacio “Lula” da Silva, la presidenta argentina, hoy detenida, Cristina Fernández de Kirchner, el primer ministro pakistaní hoy detenido, Imran Khan, la primera ministra bangladesí Sheik Hasina, hoy exiliada en India, y el presidente ecuatoriano Rafael Correa, exiliado en Bélgica.

Todavía es muy temprano para evaluar la profundidad de las heridas que ha dejado en la sociedad siria los casi quince años de guerra, que a vista de las minorías todavía no ha terminado, y continúa bajo un emirato que se articula discreto, que intenta no llamar la atención del mundo, pero que sí somete a su población a una constante cadena de represalias y ataques de turbas tanto espontáneas como articuladas por los vencedores. Aunque quizás mucho antes de que se pueda descubrir la profundidad de esos daños, el pueblo sirio se puede enfrentar a una balcanización articulada entre Ankara y Tel Aviv.

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* Guadi Calvo escritor y periodista, especializado en África, Medio Oriente y Asia Central.

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Guadi Calvo. Línea Internacional.

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lunes, 15 de junio de 2026

Israel: Proyecto colonial

Israel mantiene un sistema basado en ocupación, apartheid territorial, expansión de asentamientos y desplazamiento palestino permanente mientras parte de Occidente sigue actuando como si todo fuera simplemente “un conflicto complejo”.

Vista desde Belén de una colonia israelí en Cisjordania.


El debate sobre si Israel es un proyecto colonial ya no puede esconderse detrás de mitos bíblicos 


Durante años, hablar de Israel como un proyecto colonial era presentado casi como una herejía política reservada a círculos académicos o activistas. Ahora la realidad ha terminado rompiendo esa barrera. El artículo del investigador palestino Sleman Altehe (enlace en el primer comentario) recuerda algo fundamental: el colonialismo no se define por ADN, genealogías ni relatos religiosos. Se define por relaciones de poder. Por quién controla la tierra, quién impone soberanía, quién puede construir, desplazarse o vivir con derechos y quién queda sometido a un régimen de exclusión y desposesión. Y ahí la realidad es bastante difícil de maquillar. Israel mantiene un sistema basado en ocupación, apartheid territorial, expansión de asentamientos y desplazamiento palestino permanente mientras parte de Occidente sigue actuando como si todo fuera simplemente “un conflicto complejo”.


El texto desmonta además uno de los grandes refugios narrativos del sionismo contemporáneo: usar la conexión histórica del pueblo judío con Palestina como si eso invalidara automáticamente cualquier análisis colonial. No funciona así. Que exista una relación histórica, cultural o religiosa con la tierra no borra el hecho político de que el Estado israelí moderno se construyó mediante expulsiones, jerarquías étnicas, apropiación territorial y supremacía legal sobre la población palestina. El propio artículo insiste en que la pregunta relevante no es “quién estuvo primero”, sino “qué régimen se ha creado y a costa de quién”. Porque convertir una reivindicación histórica en un sistema de dominación contemporánea sigue siendo colonialismo, aunque se vista de retorno bíblico, seguridad nacional o democracia occidental avanzada.


EL COLONIALISMO MODERNO YA NO NECESITA CASCOS IMPERIALES

El texto también señala algo incómodo para muchos debates simplistas: reducir todo a “colonos” frente a “nativos” como categorías puras puede convertirse en una trampa política. La historia de Palestina nunca fue étnicamente estática ni lineal. Pasaron imperios, pueblos y migraciones durante siglos. Pero precisamente por eso el debate serio no debería centrarse en purezas identitarias, sino en estructuras actuales de dominación. ¿Quién controla el territorio entre el Jordán y el Mediterráneo? ¿Quién tiene derechos plenos y quién vive bajo ocupación militar? ¿Quién disfruta de ciudadanía completa y quién sobrevive entre checkpoints, bombardeos y asentamientos armados? Ahí está el núcleo del problema.


Mientras Israel sigue ampliando asentamientos, judaizando territorios y blindando un modelo de supremacía territorial respaldado militarmente, parte de Europa y Estados Unidos continúan financiando, armando y legitimando ese sistema. Y luego llega el cinismo habitual: pedir “moderación” a quienes llevan décadas siendo expulsados, bombardeados o convertidos en población sobrante dentro de su propia tierra. El artículo concluye que el colonialismo no desaparecerá apelando a precedencias históricas, sino desmontando las prácticas que lo sostienen: supremacía, desposesión, soberanía exclusiva y negación del otro. Porque ningún pueblo debería necesitar demostrar pureza ancestral para merecer derechos básicos. Y ninguna democracia real puede construirse sobre la expulsión permanente de otro pueblo.

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Fuente: Spanish Revolution


miércoles, 10 de junio de 2026

El ataque al Liberty y la complicidad del gobierno de EE.UU.

 

"...Israel sabía perfectamente que era un barco americano. Su objetivo era hundirlo y culpar a Egipto para arrastrar a EE.UU. a la guerra..."



La historia que Estados Unidos nunca quiso contar.. 


8 de junio de 1967. 


En plena Guerra de los Seis Días, el buque estadounidense USS Liberty navegaba tranquilamente en aguas internacionales del Mediterráneo. 


Tenía claramente la bandera americana y marcaciones visibles.


De repente, sin previo aviso, aviones de combate israelíes comenzaron a bombardearlo con napalm y ametralladoras. 


Luego llegaron los torpederos. Atacaron durante más de una hora, incluso disparando contra las balsas salvavidas cuando los marineros intentaban huir.


34 marineros estadounidenses muertos, 171 heridos. Un ataque brutal y deliberado.


Israel sabía perfectamente que era un barco americano. Su objetivo era hundirlo y culpar a Egipto para arrastrar a EE.UU. a la guerra.


Pero lo más vergonzoso no fue el ataque…

Fue la reacción de Washington.


El presidente Lyndon B. Johnson ordenó encubrir todo. No hubo investigación seria.


Los supervivientes fueron amenazados y silenciados. Y Estados Unidos siguió enviando miles de millones de dólares a Israel como si nada hubiera pasado.


59 años después, la verdad sigue viva.


Israel atacó deliberadamente a su “mayor aliado” y Estados Unidos lo perdonó.


Esta no es solo una historia del pasado.


Es la prueba de que la relación entre ambos países nunca ha sido de igualdad… sino de sumisión.




jueves, 14 de mayo de 2026

El invento del hebreo moderno


Idioma prohibido, para imponer un idioma inventado:


"Ben Gurión y los suyos llamaban al Yidis "lengua del exilio" y "lengua débil". Lo prohibieron en escuelas y teatros. Obligaron a los recién llegados a aprender el nuevo hebreo y castigaron a quienes usaban Yidis en público..."

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Fuente Viral 2.0

12-5-2026



El idioma que trajeron los colonos a Palestina no era hebreo.


A ver, vamos a desmontar otro mito de la narrativa oficial.

Nos venden la historia de que unos "pueblos que regresan" trajeron consigo su lengua ancestral… pero la realidad es muy diferente.


1. El hebreo estaba muerto.

El hebreo antiguo dejó de hablarse como lengua cotidiana hace 1800 años. Sobrevivió solo en rezos y libros. Nadie lo usaba para pedir pan o discutir con el vecino.


2. Los colonos que llegaron a Palestina hablaban Yidis.

A finales del siglo XIX y principios del XX, la mayoría de los que llegaron a Palestina para asentarse hablaban Yidis en sus casas.


¿Y qué es el Yidis? Una mezcla de alemán medieval (80%), hebreo (15%) y lenguas eslavas. O sea, un dialecto alemán con algunos préstamos. Nada que ver con el hebreo bíblico.


3. Tuvieron que inventar un idioma sobre la marcha.

Un filólogo lituano llamado Eliezer Ben Yehudá decidió en el siglo XIX que había que "revivir" el hebreo. El problema: no servía para la vida moderna. No tenía palabras para tren, periódico, coche ni nada del siglo XIX. Así que las inventó.


El resultado es el "hebreo moderno". Los lingüistas como Ghil'ad Zuckermann lo describen como un idioma nuevo, con base de Yidis y maquillaje de hebreo antiguo.


4. Los líderes del proyecto despreciaban el Yidis

Ben Gurión y los suyos llamaban al Yidis "lengua del exilio" y "lengua débil". Lo prohibieron en escuelas y teatros. Obligaron a los recién llegados a aprender el nuevo hebreo y castigaron a quienes usaban Yidis en público.


5. La verdad incómoda.

Mientras los colonos llegaban a Palestina hablando alemán medieval y tenían que aprender un idioma inventado en el siglo XX… los palestinos seguían en su tierra hablando árabe, una lengua semítica viva, con 1300 años de historia en la región.


Ellos llegaron con un traductor. Los palestinos nunca se fueron.

Ellos tuvieron que reinventar su idioma. Los palestinos nunca dejaron de hablar el suyo.


Esa no es la historia que cuentan. Es la historia real. Y la lingüística, los archivos y la ciencia la respaldan.


Copiado de Facebook. Fuente Viral 2.0. 

martes, 5 de mayo de 2026

Falsa bandera. El Plan Susannah, 1954.

 


En la década de 1950 Inglaterra estaba siendo presionada para que abandonara el Canal de Suez, algo a lo que Israel se oponía, ya que veía a los ingleses como aliados frente a la política nacionalista del entonces presidente egipcio Gamal Abdel Nasser.


Así, en 1954 la inteligencia militar de Israel (Aman) llevó a cabo un plan -la "Operación Susannah" para generar inestabilidad en Egipto mediante actos terroristas, poniendo bombas en cines, bibliotecas y oficinas de correo, con la intenció de culpar a otros -la Hermandad Musulmana y/o los comunistas- para manipular a las potencias occidentales y conseguir su apoyo para asegurar "la estabilidad" del país.


El plan quedó al descubierto cuando un dispositivo se detonó prematuramente en el bolsillo de uno de los agentes israelíes, Philip Natanson, mientras se dirigía a plantar otra bomba en un cine.


El gobierno de Israel negó su participación, pero el escándalo llevó a la dimisión del entonces secretario de Defensa Pinhas Lavon, y el tema quedó como "Asunto Lavon".


Tras seis décadas negando los hechos, el gobierno israelí de Ariel Sharón honró públicamente a los agentes sobrevivientes de la Operación Susana el 30 de marzo de 2005. El presidente Moshé Katsav entregó a cada uno un certificado de reconocimiento por sus esfuerzos en nombre del estado, poniendo fin a décadas de negación oficial por parte de Israel.

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jueves, 26 de marzo de 2026

Listo el pollo, la tarea está cumplida


Enrique Martín *


Se nota mucho.

TN, La Nación + y América transmitiendo todo el día en cadena contra Adorni, casi superando a C5N.

¿Qué pasó?


Pasó que el trabajo ya está hecho y con creces, remachado con fuerza de ley.


Habida cuenta de la vigencia de la de Entidades Financieras (1977) es claro que los logros de Milei perdurarán por décadas. Ya puede irse.


*La Ley Bases en conjunto consolida y garantiza la transferencia de ingresos de los sectores populares a la élite financiera y oligarcas petrificados.


*El RIGI también es ley y permitirá por muchísimo tiempo que las compañías extranjeras se lleven la parte del elefante de nuestras riquezas sin ningún  contrapeso. Especialmente petroleras en Vaca Muerta y mineras extractivas.


*La Reforma Laboral ya promulgada retrocede la condición de los trabajadores a 1943.


Listo el pollo. Ya los dueños del país pueden deshacerse del idiota más útil en cien años. Depende de su minuto de lucidez que vaya a terminar destituído por juicio políticos o exiliado en algún sitio amigo.

Los dueños del país ya pueden deshacerse del idiota más útil en cien años.

Lo único extraño es que el establishment haya enviado a sus medios hegemónicos a la guerra total contra Milei, cuando todavía no asoma ningún sucesor confiable para continuar el rumbo.


Ocurre que la oposición tampoco lo tiene, y si es Kicillof se lo comerán entre dos panes, aunque por ahora lo invitan (y va) a coloquios y reuniones empresariales fingiendo demencia.


Parece que la élite estuviera canchereando. Pero no. Apenas se cerró el cajón, sus hijos y nietos pusieron manos a la obra.

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* Fuente: Facebook 26-3-2026

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martes, 24 de marzo de 2026

Israel y los disturbios en Irán

 

Max Blumenthal

23-3-2026



El New York Times ha confirmado, en esencia, que Israel desempeñó un papel en la instigación de los violentos disturbios por el cambio de régimen que dejaron alrededor de 3000 muertos en Irán los días 8 y 9 de enero, pero que en Occidente fueron presentados como protestas a favor de la democracia.



El Mossad comprendía perfectamente que esos disturbios contribuirían a estimular una acción militar por parte de Trump.


La inteligencia israelí solo necesitaba convencer al presidente, de mente débil, de que una oleada de ataques selectivos desataría una revuelta masiva que derrocaría de inmediato a la República Islámica. Los disturbios de enero se le presentaron a Trump como un anticipo de lo que estaba por venir.


Los medios de comunicación occidentales, incluidos el New York Times y The Guardian, desempeñaron un papel fundamental en la legitimación del engaño de Israel al caracterizar falsamente los violentos disturbios por el cambio de régimen como meras protestas, inflando enormemente el número de muertos y encubriendo el hecho de que muchos fueron asesinados por los propios alborotadores respaldados por Israel.


Los medios de comunicación occidentales y el complejo industrial occidental de derechos humanos tergiversaron deliberadamente la verdadera naturaleza de aquellos disturbios. Pero ahora que la guerra que ayudaron a instigar va mal para Estados Unidos e Israel, esos mismos medios tienen la libertad de revelar algunos fragmentos de verdad.



Fuente: 

@MaxBlumenthal

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